Con tu dominio autenticado, una lista limpia y baja en un clic. Es lo que separa el email que aparece del que cae en spam, y viene listo en el mismo panel de WhatsApp.
Casi todo problema de email marketing es de entrega, y casi nadie lo descubre a tiempo.
Si el email no está firmado por tu dominio, el proveedor del destinatario desconfía. Te enteras por la baja tasa de apertura, no por un aviso.
Las direcciones erróneas y los buzones desactivados generan rebotes. Pasado cierto punto, el proveedor empieza a mandar todo lo tuyo a spam, incluso lo importante.
Quien no encuentra el enlace para darse de baja hace clic en "es spam". Una denuncia pesa mucho más que una baja.
La lista de email en una herramienta y la de WhatsApp en otra, sin hablarse. Le hablas dos veces a la misma persona y ninguna de las dos sabe de la otra.
Es donde la mayoría de las herramientas te deja solo, y es donde se gana o se pierde el canal.
La pantalla muestra los dos registros que debes pegar en tu proveedor de dominio, con botón para copiar, y verifica sola cuando quedan listos. Desde ahí el email sale como tuyo, no prestado.
Cada campaña sale con el enlace para darse de baja en el pie, en tu dominio, y con el encabezado que activa el botón nativo de cancelar suscripción del cliente de correo. Quien se da de baja por ahí deja de recibir al instante, y no necesita marcar spam para eso.
Las direcciones que rebotaron de forma definitiva, quien denunció como spam y quien pidió salir entran a una lista de bloqueo y nunca más reciben, aunque vuelvan en una hoja de cálculo importada después.
Si los rebotes pasan del 10% o las denuncias de spam del 0,1% en los últimos 30 días, el envío se pausa solo y avisa. Es estricto a propósito: mejor parar una campaña que perder el dominio.
El email de marketing y el email del sistema salen por caminos diferentes, como indica el proveedor. Así una mala campaña no afecta la confirmación de pedido de tu cliente.
Bienvenida, cupón, carrito abandonado, lanzamiento, reactivación, poscompra, newsletter y cumpleaños. Cambias los textos y ya tienes un email presentable.
El editor de plantillas arma el diseño arrastrando, y el resultado se ve bien en Gmail y en Outlook, que es donde la mayoría de los emails bonitos se rompen.
Nombre, ciudad, estado, sucursal y los campos que creaste entran en el asunto y en el cuerpo, con un texto de respaldo para cuando falte el dato.
Vista previa y envío de prueba a tu propio email, para revisarlo en un dispositivo real antes de enviarlo a la base.
El público del email sale de los mismos filtros de WhatsApp. Incluso puedes segmentar por quien abrió o hizo clic en un email en los últimos días y enviar el siguiente paso por donde tenga sentido.
Un flujo puede enviar un email en un paso y un WhatsApp en el siguiente, según lo que hizo la persona. No necesitas mantener dos secuencias separadas contando la misma historia.
Cada plan ya trae una cuota mensual de emails, y la barra de consumo queda a la vista. Si necesitas más en un mes específico, contratas el extra al instante, sin hablar con nadie.
Si quieres, la respuesta del contacto a tu email llega a la misma bandeja de entrada de WhatsApp, y tu equipo responde desde ahí. Viene desactivado y lo activas cuando quieras.
No puedes enviar dos versiones del asunto y dejar que el sistema elija la mejor. Comparas a mano entre campañas.
La campaña sale a la hora que marques. No hay optimización de horario por contacto.
El de arrastrar bloques está en las plantillas. En la campaña en sí el editor es más simple, y la plantilla lista entra ya armada.
Ves los números de la campaña completa, no una lista de quién abrió uno por uno.
El email es uno de los canales del mismo envío, con el mismo público y la misma programación.
Ver más BaseEs de donde sale el público, incluso el filtro por quien abrió o hizo clic.
Ver más NúmerosApertura, clics, rebote y bajas de cada campaña, en la misma pantalla que los otros canales.
Ver másEs lo recomendado. Con el dominio de tu empresa autenticado en los dos registros que piden los proveedores, tu entrega mejora y el email deja de caer en spam.
Cada email sale con baja en un clic, como lo exigen Gmail y Outlook, y quien se da de baja deja de recibir al instante, sin tener que hablar con nadie.
Sí, con una cuota mensual de envíos que aumenta según el plan. No se cobra aparte.
Sí. Misma base de contactos, mismas etiquetas y mismos filtros, y la respuesta del cliente aparece en la misma bandeja de entrada de las conversaciones.
Siete días gratis. Pega dos registros en tu dominio y envía el primer email firmado como tuyo.
Empezar prueba gratisCancela antes de los 7 días y no pagas nada · Si te trabas, te ayuda una persona real, en español